El interés compuesto es la capitalización de los rendimientos: cada período los intereses se suman al capital y a partir de ahí también generan intereses. En horizontes largos ese efecto domina el resultado final, y es la razón por la que empezar a ahorrar temprano importa más que aportar mucho.
Fórmulas
Capital final con aporte único: VF = VP × (1 + i)^n.
Con aportes periódicos: VF = A × ((1 + i)^n − 1) ÷ i, donde A es el aporte por período e i la tasa del período.
Para convertir una tasa efectiva anual a mensual: i = (1 + EA)^(1/12) − 1.
- El resultado nominal debe compararse con la inflación: la rentabilidad real es (1 + nominal) ÷ (1 + inflación) − 1.
- Los rendimientos financieros están sujetos a retención en la fuente del 7 % sobre los intereses que superen el componente inflacionario.
- El gravamen a los movimientos financieros (4 × 1.000) también afecta los retiros por encima del monto exento.
Ejemplo
Aportar $500.000 mensuales durante 20 años a una tasa efectiva anual del 10 % (≈0,797 % mensual) produce un capital cercano a $380 millones, de los cuales $120 millones son aportes y el resto rendimientos.
Si el mismo ahorro empieza 10 años más tarde, con la misma tasa y aporte, el capital final se reduce a cerca de $103 millones: la mitad del tiempo produce menos de un tercio del resultado.
En Colombia conviene evaluar alternativas que además generan beneficio tributario, como las cuentas AFC y los aportes voluntarios a pensión.
Para completar este cálculo suelen consultarse también nuestra calculadora de AFC y pensión voluntaria, nuestra calculadora de pensión obligatoria y nuestra calculadora de conversor de UVT a pesos.
Marco normativo y de referencia
Matemáticas financieras estándar; para el tratamiento tributario de los rendimientos, artículos 38 a 41 del Estatuto Tributario (componente inflacionario) y artículo 395 (retención sobre rendimientos financieros). La inflación de referencia la publica el DANE y las tasas de captación la Superintendencia Financiera.
Este cálculo forma parte de la categoría Ahorro y pensión de nuestras calculadoras colombianas.