El interés compuesto es el mecanismo por el cual los intereses generados se suman al capital y pasan a generar nuevos intereses. En horizontes largos el efecto es determinante: la mayor parte del saldo final de un ahorro a 20 o 30 años proviene de la rentabilidad acumulada y no de los aportes. En Chile este efecto explica buena parte del saldo de las cuentas de AFP y del APV.
La fórmula y sus variables
Para un capital inicial C, una tasa periódica i y n períodos, el valor futuro es VF = C × (1 + i)^n. Si además se hacen aportes periódicos A, se suma la fórmula de la anualidad: VF = A × [((1 + i)^n − 1) / i].
La variable más sensible es el tiempo, no el monto: adelantar diez años el inicio del ahorro pesa más que duplicar el aporte mensual en la última década.
Ejemplo con aportes mensuales
Ahorrando $100.000 mensuales durante 20 años con una rentabilidad real anual del 5 %, los aportes suman $24.000.000 y el saldo final ronda los $41.000.000: cerca del 41 % del total es rentabilidad.
Si el mismo ahorro se mantiene 30 años, los aportes llegan a $36.000.000 y el saldo se acerca a $83.000.000: la rentabilidad supera el 56 % del total.
Con una rentabilidad del 3 % en lugar del 5 %, el saldo a 30 años cae a unos $58.000.000: dos puntos de rentabilidad cuestan 25 millones.
Para completar este cálculo suelen consultarse también nuestra calculadora de APV, nuestra calculadora de pensión de la AFP y nuestra calculadora de conversor UF a pesos.
Inflación, UF e impuestos
En Chile conviene razonar en términos reales. Un depósito a plazo que rinde 6 % nominal con una inflación del 4 % entrega solo un 2 % real. Los instrumentos en UF ya incorporan la corrección por inflación, por lo que su tasa es directamente real.
Los intereses de depósitos y fondos mutuos tributan en el Global Complementario, salvo las exenciones del artículo 57 y los regímenes de ahorro con beneficio tributario. Al comparar alternativas, calcula siempre la rentabilidad después de comisiones e impuestos.
Aplicación práctica
Usa el simulador para responder tres preguntas concretas: cuánto necesitas aportar cada mes para llegar a una meta, cuánto cambia el resultado si adelantas el inicio un año, y cuánto te cuesta en el largo plazo un producto con una comisión anual mayor. Las tres respuestas suelen cambiar decisiones más que la elección del instrumento específico.
Este cálculo forma parte de la categoría Ahorro y jubilación de nuestras calculadoras chilenas.